Beatriz, la defensora del aymara que también es concejal municipal

La autoridad, nacida en el altiplano paceño, es una reivindicadora acérrima del idioma nativo. Álvarez es la única mujer de pollera adentro del Concejo. 

Beatriz Alvarez Jawira (45) es la única mujer de pollera que ocupa un cargo de concejal en el actual periodo municipal de La Paz. En pasados días se desempeñó como alcaldesa interina mientras el burgomaestre Luis Revilla se ausentó del país para participar del Foro Urbano Mundial.

Alvarez, durante ese tiempo, acomodó sus horarios para atender reuniones institucionales sin descuidar a sus hijos de 8 y 5 años. Luego de dejarlos en la escuela, como todos los días, ella se dirige al palacio consistorial para cumplir con sus labores.

OPINIÓN quiso conocer de cerca a la autoridad, quien después de abrir un espacio en su agenda apretada recibió al medio con un saludo en su lengua materna: “Waliki jilata uñjthiri ju’taj” (bien que has venido a visitarme, hermano). A continuación, Álvarez se brinda a contar un poco de su trayectoria política y profesional.

Nació en la década del 70 en la población de Laja, de la provincia Los Andes, en el altiplano paceño.

Hasta los 4 años, el único idioma que comprendía era el aymara. Sin embargo, al ingresar a la escuela Pedro Domingo Murillo, en su pueblo, tuvo que fusionar su comunicación y emplear la lengua materna con el castellano.

Una vez que culminó sus estudios de secundaria se animó a trasladarse a La Paz para ingresar a la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA), casa superior formativa en la que estudió la carrera de Lingüística e Idiomas.

Profundizó sus conocimientos sobre su lengua madre. Recuerda que cuando llegó a la sede de gobierno sintió la diferencia entre el área rural y la ciudad.

Rememora que en su pueblo los habitantes ofrecían un trato cordial, lo que no pasaba en la ciudad, donde la gente ignoraba a su entorno, cual si fueran maquinas caminando al trabajo o a cumplir con los estudios.

RADIODIFUSIÓN Su dominio del aymara la llevó a querer compartir sus saberes y vivencias mediante los micrófonos de “Radio Emisoras Unidas”, donde, a finales de los años 90, el director de ese medio le abrió las puertas para que desarrollase programas educativos en idioma nativo. Luego de esa experiencia cambió de medio radial para continuar llevando adelante sus programas de educación intercultural bilingüe hasta que ingresó a trabajar en otras instituciones.

FUNCIONARIA PÚBLICA A punto de culminar su carrera universitaria postuló a un puesto laboral en el Gobierno Autónomo Municipal de La Paz, en 2004, tras beneficiarse con el cargo de operadora de plataforma del programa “Cero Tolerancia a la Corrupción”.

Pudo observar que casi la totalidad de los servidores públicos desconocía el aymara, por lo que como parte de su tesis se propuso enseñar la lengua a los funcionarios municipales.

“¡Había sido tan importante hablar en aymara a la ciudadanía para comprender sus necesidades! Ahí pensé:  ‘¿por  qué  no  enseñarle  a todos, por lo menos, para entender a la gente?’”, se cuestionó en ese momento.

La concejal resalta que antes de que el Gobierno incluyera en la Constitución Política del Estado el requisito de hablar dos idiomas para los servidores públicos, ella había impulsado los cursos de aymara en el municipio paceño, donde uno de sus alumnos fue el actual alcalde Luis Revilla.

En 2012 pasó a formar parte de la delegación municipal para el fomento de la interculturalidad, donde promovió encuentros interculturales, además de la apertura de las casas curativas “Qullan uta”, en las que las personas encuentran servicios como terapias andinas, partos naturales y hasta lectura de la hoja de coca. La aceptación de este tipo de espacios generó la apertura de similares ambientes en otros macrodistritos.

CONCEJAL Tras haber demostrado un trabajo comprometido con el municipio, en 2014 recibió la invitación para desempeñarse como concejal por el partido Sol.bo, encabezado por Luis Revilla. Fue la única mujer de pollera que figuraba en las listas de candidatos al legislativo municipal.

“El actual Alcalde me invitó a ser parte del equipo de concejales. Gracias al voto de la gente he podido llegar al Concejo”.

LO BUENO, LO MALO Y LO FEO DE LA PAZ Para la concejal Alvarez, la ciudad de La Paz tiene, entre sus cualidades positivas, a una sociedad intercultural, solidaria y con el deseo de representar a la “ciudad vanguardia del país” por ser sede de Gobierno.

El aspecto negativo, según la legisladora municipal, es la topografía en algunos sectores. Sin embargo, el municipio se encuentra preparado para atender cualquier incidente.

Lo “feo” o poco atractivo para la autoridad está relacionado con las marchas de protesta y  los embotellamientos, mismos que suelen provocar molestia en usuarios y en los propios transportistas.

VESTIMENTA DE POLLERAS La mujer resalta que las jóvenes, hoy en día, experimentan atracción por vestir polleras. No obstante, lamenta que la indumentaria de la chola paceña sea tergiversada, en algunas ocasiones, o utilizada solamente para ocupar algún cargo en el servicio público.

La concejal, al margen de sus funciones en el legislativo, disfruta de participar de actividades como la fastuosa entrada en devoción al señor Jesús del Gran Poder, festividad en la que muestra sus habilidades danzarinas junto a la fraternidad Morenada Sociedad.

Con la frase “Jutir urukama jilata” (hasta otro día, hermano), cierra la amena entrevista.

Estudios

Beatriz Álvarez se formó en la carrera de Lingüistica e Idiomas en la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA). 

En 2014, luego de que sus aptitudes fueran reconocidas, ha sido invitada para formar parte del partido político Sol.bo, liderado por el alcalde Luis Revilla.

Fuente: Oxigeno